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13 de agosto de 2012

Londinium 2012 (Semana dos)



Al compás del memorable soundtrack de Charriots of Fire voy con la segunda y última parte de mi repaso por las olimpiadas. De la primera semana se me pasó un detalle relevante como lo fue la participación de la judoca  Wojdan Shaherkani, la primera atleta que compite para Arabia Saudita a unos juegos olímpicos. Su primer encuentro en el que perdió no duró más de 90 segundos no dejan de ser memorable y reivindicativo. Como los brazos en alto de la argelina Hassiba Boulmerca, que en las olimpiadas de Barcelona se impuso en los 1500 planos pese a que los fundamentalistas islámicos de su país presionaban para que no fuera a competir. No tuvo tanta suerte la catarí Noor Hussain Al-Malki, quien se lesionó antes de comenzar su prueba en los 100 metros lisos ya en esta olimpiada.

Empezando la semana se fueron dando las últimas competencias de gimnasia artística en los aparatos individuales. Destaca la medalla de oro del brasileño Arthur Zanetti en las argollas y sorpresiva para muchos. No al mismo nivel de asombro mostrado por la gimnasta norteamericana McKayla Maroney, la cual era la gran favorita de ganar el oro en el salto de potro. La rumana Sandra Izbasa (oro hace cuatro años en el ejercicio de suelo) fue la que se impuso en la prueba, relegando a Maroney a la plata. Llamaron la atención las muecas de desaprobación de la norteamericana durante la entrega de medallas, que ya son mofa viral en las redes sociales. Desde un punto de vista subjetivo parece tendencia con EE.UU. en la gimnasia no gustar quedar atrás de nadie, más si se trata de un país que no pinta mucho en el mundo.  Como mendigar mediante una apelación el bronce que debió haber ganado la rumana Catalina Ponor para Alexandra Raisman en el ejercicio de barra fija.

La gimnasia artística da paso a la rítmica donde los países que formaban parte de la U.R.R.S. aún siguen imponiendo hegemonía con destreza, gracia y coordinación que caracteriza a ese deporte exclusivo para mujeres. La natación dio paso también a las competencias de clavados donde México suele encontrar sus más altas opciones de medalla, siendo potencia a nivel latinoamericano y un poco más allá. Aunque son las potencias tradicionales como China las que se llevan gran parte del pastel medallero en los clavados. En otros deportes relacionados con el agua destaco la presencia del paisano Leonardo Chacón, triatlonista costarricense el cual logró terminar la competencia en el puesto 47 luego de una fuerte caída que le dejó visibles heridas. Este hecho tuvo visible relevancia luego de la competencia, en la que si bien no le deparó medalla o posiciones más altas para Chacón le deja buen sabor de boca por haber repercutido positivamente en el triatlón olímpico.

El atletismo ha sido de lo más vibrante de las olimpíadas. Gracias a su atleta mediático Usain Bolt con tres oros y nuevas marcas. La reivindicativa medalla de oro del dominicano Félix Sánchez en los 400 metros vallas, ya medallista en Atenas 2004 que en Beijing no pudo revalidar por la abrupta muerte de su abuela y que lo afectó mucho en las competencias. El inesperado uno y dos en los 1500 metros planos por parte de dos corredoras turcas. Quebrados algunos antiguos y controvertidos records de la desaparecida Alemania Oriental, como el 4x100 femenino. Además del resto las emocionantes carreras de relevos en la cuales tanto EE.UU. como Jamaica se repartieron los oros. El esperable declive deportivo de saltadora de garrocha la rusa Yelena Isinbayeva, quien no pudo revalidar por tercera vez el oro aunque se va de Londres con un bronce.

Notable también el repunte de España en esta semana, en especial en los deportes colectivos y acuáticos. Pocos oros y bronces, pero bastantes platas. Como el segundo lugar que consiguieron en baloncesto en un muy igualado partido contra EE.UU. con sus estrellas de la NBA. No tiene precio ver a Pau Gasol abrazarse efusivamente con su compañero de los Lakers Kobe Bryant, mientras el resto del equipo norteamericano aguarda en fila para saludar al Español. Volviendo a Latinoamérica Colombia gana plata en el BMX femenino, mientras México consigue su única medalla de oro en Londres ganando a Brasil 2-1 en el mítico estadio de Wembley en futbol; deporte que gozó con magníficos e históricos escenarios.

En cuanto a la ceremonia de clausura a diferencia de otras ocasiones lo protocolario se dejó para el final, disfrutando primero un memorable desfile musical con algunas de las principales leyendas vivas de la música británica; rememorando a las que ya no están. Muse tocando “Survival” que es el tema musical de estas olimpiadas. Músicos como Liam Gallagher de Oasis o Nick Mason de Pink Floyd estuvieron presentes, además de evocadoras imágenes de archivo de John Lennon y Freddy Mercury. Hubo la última entrega de medallas que tradicionalmente es para la maratón, en la que se impuso el ugandés Stephen Kiprotich sobre dos corredores kenianos. La tradicional semblanza a la ciudad que albergará la siguiente olimpiada y varios últimos discursos, finalizando así las primeras olimpiadas que veo plenamente por Internet ante el monopolio televisivo de tiquicia. Recaído en los mediocres periodistas de Repretel y su escasa cultura de diversidad deportiva. Así finalizan las dos semanas de los JJ.OO., en la cuales hacen ver al mundo como un lugar no tan malo como suele parecer a diario. 


5 de agosto de 2012

Londinium 2012 (Semana uno)



Eventos como las olimpiadas son de mis deleites. Aunque algunos sectores de índole progre más extremo les acusen de fomentar el capitalismo, hipocresía y fachada para que el país anfitrión haga un derroche de poderío y propaganda. Como lo hizo la Alemania Nazi en Berlín 1936 o recientemente China en Beijing en el 2008, los cuales tiraron la casa por la ventana con tecnología e infraestructura para los eventos. De todas maneras no busco enfocarme solamente en lo que muestra la señal en directo, que siempre enfoca a los favoritos de siempre o los que ganan. De los Juegos Olímpicos siempre surgen anécdotas que valen la pena repasarse.

Usualmente el futbol arranca un par de días antes que la Ceremonia de Apertura. Poco antes de comenzar el partido entre las selecciones femeninas de Colombia y Corea del Norte, éstas últimas al ver en el marcador la bandera surcoreana en vez de la de ellos se pararon en seco a los organizadores del partido en no empezar a jugar hasta solucionar el error. No parece una falla del otro mundo, pero para los norcoreanos es peor que mentarles la madre. Técnicamente la península coreana aún sigue en guerra y si bien el sur se mantiene alerta mientras la mayoría de su población vive despreocupada por el consumismo de occidente, en el norte se vive una distopía orwelliana a en el cual a la población se inculca una constante veneración a sus líderes políticos y una propaganda de odio hacia el sur. Durante las olimpiadas de Sídney y Atenas estos dos países desfilaron juntos por los acercamientos que hubo entonces, pero la hostilidad creció de nuevo por lo que aún se les ve venir a los JJ.OO por su cuenta.

La ceremonia de inauguración cumplió sus expectativas aún por el listón en alto que dejó Beijing, su organizador el cineasta Danny Boyle montó un espectáculo subrayando  lo inglés donde lo musical gustó de sobra. Como el desfile de los países al compás de las canciones de las emblemáticas bandas británicas de medio siglo a la actualidad. Así daría paso al primer día de competencias en la que se destacaría el arquero surcoreano Oh Jin-Hyek que ganó su prueba siendo clínicamente ciego. En estos primeros días se destaca el fiasco del equipo de futbol español, que con varios jugadores ganadores de la reciente Eurocopa pierden por la mínima con Japón primero y luego con Honduras; evocando quizá a la humillación del mundial de 1982. Empataría sin goles con Marruecos para despedirse de la competencia sin anotar un solo gol. Baldazo de agua fría para su triunfalista prensa deportiva, muy ufana de los éxitos del mundial y las dos últimas Eurocopas; que antes de empezar los juegos ya colgaba el oro a sus futbolistas.

En esta primera semana es donde transcurren primero prácticamente todos los deportes, menos el atletismo. Quizá para que no le robe mucha atención a la natación y a su deportista insignia Michael Phelps, que en esta que es su tercera y última olimpiada acumuló 22 medallas ganadas. No con el mismo efecto arrollador del 2008, pero lo suficiente para consagrarse como el atleta con más medallas ganadas. Entre uno de los deportes que más me gusta ver es la gimnasia artística, en donde EE.UU. China, Japón y otros países de la Europa oriental como Rusia y Rumania son potencia en la rama. Cabe destacar que en la parte femenina en la disciplina general de los cuatro aparatos la estadounidense Gabrielle Douglas se convirtió en la primera gimnasta de color que gana la categoría. En equipos también ganó con EE.UU. por encima de las rusas y mis preferidas las rumanas.

Entre los detalles incómodos y no tan agradables como el ya mencionado error entre las banderas coreanas están la expulsión de las ocho jugadoras de bádminton de China, Corea del Sur e Indonesia por arreglar partidos a conveniencia para buscar rivales fáciles en las rondas siguientes. También la expulsión de la atleta griega de triple salto Paraskevi Papachristou por varios comentariosracistas en su Twitter poco antes de empezar los JJ.OO. Acción que tomada por parte del comité olímpico de su país. Está el caso de la participante surcoreana de esgrima Shin A Lam, que por un error en el sistema de cronometraje de la competencia perdió su opción a medalla.

Destaco también el roce y la tención que suele haber en las competencias en las que los atletas argentinos se ven obligados a enfrentarse a los locales, en la que salen a flote las riñas políticas y futboleras. Como en el partido de hockey de hierba masculino entre los británicos y argentinos en el cual no faltó el jaleo, las faltas fuertes y las discusiones al árbitro. El encuentro no pasó a más con victoria de los locales 3 a 1. En lo demás parece ir en orden, la realeza británica se le ve asistiendo como buenos señoritos ingleses que aparentan ser a los eventos de hípica, en los exclusivos clubes equinos de la nobleza. Por lo que al menos en estas dos semanas el príncipe Harry nos dará escándalos que figurarán en las portadas de The Sun.

Entrando el fin de semana están los eventos finales de la natación con la última medalla de Phelps, al mismo tiempo que comienzan las competencias de atletismo de pista y campo que son el plato fuerte de las olimpiadas. Las esperanzas de medalla para Costa Rica recaían en Nery Brenes en los 400 metros planos, en las que queda eliminado sorpresivamente de las semifinales por lo que le ha caído un injusto linchamiento mediático por parte de prensa y gente. Siguió una maratón femenina pasada por agua, en la que sin pena ni gloria la paisana Gabriela Traña quedó de 91 entre 107 maratonistas que terminaron su carrera; mejorando el tiempo de su anterior participación en Beijing. Por el lado bueno el guatemalteco Erick Barrondo gana la primera medalla olímpica de su país al quedar de segundo lugar en los 20 km de marcha. El atletismo por lo general es de las disciplinas que suele traer medallas para Latinoamérica, como la colombiana Caterine Ibarguen que también ganó plata en el salto triple.

Ya se van efectuando las pruebas velocidad como la de 100 metros. Donde una vez más el siempre mediático y extravagante Usain Bolt se salió con las suya ganando la carrera e imponiendo un nuevo record olímpico. Sin el mismo volumen pero con semejante expectativa también estaba la participación del atleta biónico Oscar Pistorius, que pasó de la primera ronda de los 400 metros planos quedando eliminado luego en semifinales. Mucho debate genera este sudafricano, quien es el primero que trae la ciencia ficción a las olimpiadas. Vale mencionar que los británicos en estos primeros días de competencia del atletismo han ganado más de lo esperado, aunque en poco tiempo vendrán los caribeños a imponerse en lo que falta en velocidad y los africanos en la larga distancia.

(Continuará)

15 de julio de 2011

El Potter de Cuarón


Hace un poco más de diez años, vagaba en una librería en Cartago ojeando títulos y portadas. Di entonces con una edición en pasta dura de un chiquillo anteojudo, el cual iba volando en escoba sobre un castillo. Se trataba de la Harry Potter y Piedra Filosofal, el primer libro con el que una otrora madre soltera que vivía de la caridad publicó para ganarse la vida. Ese día me costó tres mil colones (unos seis o siete euros) y no me imaginaba que casi un año después le adaptarían una película, lo cual le daría popularidad encareciendo los libros de Rowling al igual que una manufacturación de productos en serie que saldrían de fábricas del tercer mundo.

Hoy en día J.K. Rowling ya no debe apelar a la lástima (ni mucho menos preocuparse por su calidad literaria) para ganarse la vida, pues tiene más fortuna que la misma monarquía británica. En tanto a mí ya más crecido no niego haber disfrutado de la heptalogía de Harry Potter, aunque sería de idiotas negar que hayan letras y autores más dignos de leer propias del mundo real en qué vivimos. Si bien la algarabía se fue diluyendo al crecer, no me negué a ver las siete películas estrenadas antes de hoy. Ya más exigente y quisquilloso en criterio, es posible que entre toda la seguidilla de ocho películas haya una que valió la pena el boleto. Mientras que medios de comunicación, revistas y centenares de blogs por Internet hablarán hasta los codos sobre HP and the Deadly Hallows 2 (2011), al igual que suele hacerse con cada estreno en masa; me dignaré en comentar el trabajo con el que el Alfonso Cuarón hizo con el tercer tomo de la saga.

Antes del que el mexicano le valiera mierda la fanaticada de Harry Potter, necia y quisquillosa cuando la película omite alguna parte del libro, el norteamericano Chris Columbus fue quien adaptó (más complaciente) las dos anteriores partes. Hoy digo que esas películas son una fotocopia descarada una de la otra, ñoñas como cualquier película de Disney. Quizá porque los productores se preocupaban por las críticas de supuesto satanismo en el mago estudiante (JA-JA sarcástico) que recibió de la Logia de Vagabundos, Pederastas y Santulones que son los sectores conservadores en el Vaticano. Conveniente quizá para atraer a la familia en masa, pero en las siguientes partes (progresivamente más tenebrosas) esa tendencia debía cambiar a toda costa.


Cuarón tiene un currículum muy opuesto al de Columbus, mientras este se iba por una temática familiar, el mexicano era un trasgresor nato al lado de sus cuates Guillermo del Toro y Alejandro Gonzales Iñarritú. Borró entonces cualquier rastro de ñoñería haciendo cambios muy drásticos en escenografía, vestuario y argumento incluso. Lo que desataría la ira fundamentalista de los “talibanes de Harry Potter” (en palabras de Cuarón hacia los fanáticos). Pero a la larga muchos se lo agradecieron, ya que los directores de los siguientes tomos de la saga caminarían por ese sendero y no en el de Columbus.

En Harry Potter y el Prisionero de Azkaban (2004) vemos un ambiente más adulto, el cual sin embargo no busca excluir a los menores. Tan oscura se vislumbra que el infaltable partido de Quiddicht (jugado a todas luces en las anteriores partes), se ve asediado por una relampaguéate tormenta; donde tanto la lluvia como los dementores van desmembrando cualquier el ambiente de calidez. También entre otras cosas, la película se prestó mucho para la experimentar, buscando mostrar personajes como gente más real. Más humanos y menos forzados en sus sensaciones. Es por eso que los escasos minutos donde participa Gary Oldman, quizá sea la mejor actuación de todas esas películas; muy por encima a las horas de rodaje de un actor malo como Daniel Radcliffe.

El Prisionero de Azkaban sería la última película de la franquicia a la que John Williams le compondría la banda sonora. Tal vez por lo mismo, nos da una buena musicalización que distingue bastante de las anteriores (muy hechas al copy + paste). Predominan mucho los sonidos medievales, dando un aire más siniestro en especial de la escena del coro de las ranas (Double Trouble) sacado de las primeras páginas de Macbeth; obra maldita de Shakespeare. La verdad eEcho bastante de menos la música de Williams; sustituida por los ritmos despampanantes de Patrick Doyle, las muy tenues melodías de Nicholas Hooper y una más equilibrada composición de Alexander Desplat.

Otra cosa que distingue al mexicano de Columbus es como se desenvuelve la imagen. Mientras que con Columbus predominaban los ambientes cerrados, Cuarón da bocanadas de aire fresco al grabar bastante en exteriores. Hubiera querido trabajar con su paisano, el genial director de fotografía Emmanuel Lubezki. Aún así se lograron muy buenas escenas como el memorable vuelo de Harry con el hipogrifo. Esta escena de minuto y medio para mi es quizá, mejor que las dos películas de Columbus juntas.

No se si habrá quien le de crédito a Alfonso Cuarón. Más de un productor le propuso dirigir las siguientes películas. Por suerte se negó, ya que de lo contrario nos hubiera privado de una joya como lo es Children of Men (2006). El que es sin embargo, su último largometraje a la fecha. Se habla de un proyecto de ciencia-ficción llamado Gravity, el cual ha tenido bastantes problemas en encontrar un reparto comercial que se adapte a una película de autor. Igual no estaría de más que volviera a dirigir otra cinta en su país.

12 de julio de 2011

Que la fuerza esté contigo, John Williams



No hace mucho despotriqué contra George Lucas y su afán maníaco en tecnocratizar el arte. Manías que incluso le llegan a recriminar fanáticos de Star Wars, en sus constantes ediciones a la primera trilogía galáctica en pos de mejorar la calidad visual de las mismas; aunque se ha abusado en detalles quizás que se salen un poco de la propuesta original. Sin embargo, entre tanta reedición y edición de colección que promueve la franquicia o más bien Imperio Galáctico de Lucas hay pocas cosas en las que me despiertan la atención.
Soy un melómano de los soundtracks, anglicismo equivalente a bandas sonoras (música para cine). Además de venerar a legendarias figuras como Ennio Morricone y Vangelis, prolíficos en trabajo y en calidad, otro al que suelo tararear es a John Williams. Norteamericano de nacimiento, el cual es infaltable en la realización de partituras de tanto para Lucas como para Steven Spielberg, el cual se ha aburrido desde hace unos años de hacer películas y de ser idolatrado en Hollywood; que últimamente se ha limitado a producir algunos blockbusters.
El trabajo de Williams es también extenso, aunque ha calado más en la cultura popular. Más de uno hemos tarareado alguna vez los estribillos de Superman, Indiana Jones y sobre todo Star Wars el cual con cada estreno nos cae un monstruoso tsunami de publicidad. Con trece años aún recuerdo que casi enloquezco con la propaganda previa a la exhibición La Amenaza Fantasma. No había producto que no le hiciera publicidad a la película, desde el perro Taco Bell hasta el gallo Cornelio. El caso es que sin pertenecer a esa cultura friki que se disfraza de Darth Vader o Jango Fett, la cual juega con sables de luz imaginarios y tiene una infinita colección de muñecos o vasos Coca Cola. Me había enganchado a la saga de Star Wars por las geniales notas que John Williams compone.
La música de Star Wars no es solo el inconfundible estribillo que acompaña al comienzo de cada película, con el título del episodio y demás textos inclinados. El soundtrack van entre notas rápidas y estridentes a otras más lentas y sublimes. Todo alternando entre lo épico, romántico y cómico. Cuando me conseguí el soundtrack de La Venganza del Sith, traía además del disco de audio, un memorable DVD que rinde tributo a toda la música de la saga galáctica. Star Wars A Musical Journey es una recopilación de los temas musicales, los cuales vienen editados con varios collages de escenas de las dos trilogías.
Este DVD, de aproximadamente de unos setenta minutos, lo he visto en algún escaparate de videoclubes. Aunque también se puede encontrar en la infinita telaraña del Internet y cómo no, en You Tube con el cual enumero la mayoría del material. Tiene spoilers, aunque resume en una hora el contenido de seis películas.
  1. A Long Time Ago -
    "20th Century Fox Fanfare" / "Star Wars Main Title" (de todas las películas)
  2. Dark Forces Conspire -
    "Duel of the Fates" (de Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma)
    Enlace
  3. A Hero Rises -
    "Anakin's Theme" (de La Amenaza Fantasma)
  4. A Fateful Love -
    "Across the Stars" (de Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones)
  5. A Hero Falls -
    "Battle of the Heroes" (de Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith)
  6. An Empire Is Forged -
    "
    The Imperial March" (de Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca)
  7. A Planet That Is Farthest De -
    "The Dune Sea Of Tatooine" / "Jawa Sandcrawler" (de
    Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza)
  8. An Unlikely Alliance -
    "Binary Sunset" / "Cantina Footage" (de Una Nueva Esperanza)
  9. A Defender Emerges -
    "Princess Leia's Theme" (de Una Nueva Esperanza)
  10. A Daring Rescue -
    "Ben's Death" / "Tie Fighter Attack" (de Una Nueva Esperanza)
  11. A Jedi Is Trained -
    "Yoda's Theme" (de El Imperio Contraataca)
  12. A Narrow Escape -
    "The Asteroid Field" (de El Imperio Contraataca)
  13. A Bond Unbroken -
    "Luke And Leia" (de Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi)
  14. A Sanctuary Moon -
    "In The Forest (Concert Suite)" (de El Retorno del Jedi)
  15. A Life Redeemed -
    "Light Of The Force" (de El Retorno del Jedi)
  16. A New Day Dawns -
    "Throne Room" / "Finale" (de Una Nueva Esperanza)