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10 de septiembre de 2013

Historia de un blog

Primer banner del blog. Guiños a Blade Runner, Ingmar Bergman, Winona Ryder, Stanley Kubrick y La Jetée

Peter O´Toole, Persona, Blade Runner, Stalker, Eliza Triana y Clint Eastwood destacaron en el segundo banner.

El próximo 18 de octubre se cumplirán cuatro años en que redactara la primera entrada de éste blog.

Hoy la entrada no existe. En aquellos días tenía la infantil pretensión de escribir un blog de cine, como si no faltarán en la inmensidad del internet. Sediento de Cine fue el primero de varios bautizos que duró entre octubre del 2009 hasta abril del 2011, abarcando más de 100 entradas. No tenía una línea a seguir en cuanto a sobre qué película reseñar. Primero quería ser como esos críticos que uno ven en las noticias o leen en los periódicos. Para ello uno fue creando el espacio y también buscar blogs de otros cinéfilos para comentar lo que escribían. Con la silenciosa pero presente promesa de devolver la visita y el comentario de forma recíproca.

Con el tiempo me di cuenta que no me era fácil seguir el camino de la llamada crítica de cine. Veía en los críticos a sueldo la obligación de ver una película mala a simple vista. Sea un periódico o un programa de TV no se le hace muy atractivo que el crítico al que se le paga escriba sólo lo que le guste ver. En caso de los críticos ad honorem que abundan en la blogosfera pasa una situación en la cual suele darse con los asalariados. Hay un constante afán de ir al mismo ritmo que ellos (en ir a ver todos los estrenos por ejemplo), en la que hay un encarnizado pulso de ver quien destroza mejor una película. Como si una crítica negativa nos colocara por encima del mismo cineasta, con reseñas y opiniones cargadas de revanchismo más que una crítica fundamentada.

Ya lo he escrito por acá. Si para mí hay una película o un cineasta que no valga la pena hablar bien, lo mejor es ignorarlo. No hay peor castigo para un artista que el olvido mismo. Así más o menos lo recalcaba en entradas como ésta. Por un tiempo seguí escribiendo sobre películas de mi interés, al igual que leyendo y contestando comentarios. Hasta que por una tonta epifanía luego de ver Barton Fink de los hermanos Coen me dio por rebautizar el blog a Un idiota con una underwood. No duró mucho así. En cuestión de meses lo cambiaría a No es un blog de crítica de cine, en el cual buscaba marcar tendencia contraria de escribir sobre cintas como se leen en muchos blogs peliculeros. Por ahí ya se comenzaban a ver entradas de más índole particular que cinéfilo.

Captura de la máquina de escribir de Barton Fink, con la que se montó el banner.


Para realizar este banner bastó una foto del Hubble con los colores invertidos, más el texto.

El blog pasaba los dos años desde su creación. Para entonces a finales de 2011 comenzaba a formar parte de una institución de mi comunidad, la cual abarcó mucho de mi tiempo. No así de mis ingresos económicos, lamentablemente. La creación de entradas bajó drásticamente. Por ahí intenté darle contenido a otro blog en el cual iba a tener contenido más personal, pero lo naufragué como iba naufragando éste mismo. Al final lo borré y decidí fusionar a ambos blogs, cambiando el dominio sedientodecine.blogspot.com a mlmc2038.blogspot.com. Así que desde julio del 2012 hasta el mes pasado el sitio quedó de nuevo rebautizado como mlmc2038, mi nombre en varias redes sociales como quien se llama Neo fuera de la matrix.

Hace varias semanas abandoné el trabajo que hacía de lleno en la institución antes mencionada. Lo que me ha dado chance para otros proyectos dentro y fuera de la red. En ésta última me ha dado por desempolvar el blog para intentar darle un nuevo aire. Si bien esta red social ya no tiene la misma influencia de hace varios años (manda Facebook de momento) quiero mantenerla ahí en buen estado, pero discreta. Para dar algo interesante que leer a quienes todavía llegan por acá. Hace bastantes días he andado leyendo entradas desde el génesis mismo del blog, lo que me ha permitido borrar etiquetas que no veo útiles. Además algunas entradas que dan más vergüenza ajena que el inglés de Ana Botella, la alcaldesa de Madrid.


Así damos comienzo a un nuevo cambio de era bloguera. Nueva etapa bautizada con el nombre una canción de Soda Stereo. No se garantiza que sea el último rename del blog, aunque esperemos que dure bastante. Hasta que una purga masiva como la de Megaupload afecte los vastos servidores de Google.

Una foto panorámica del cerro Los Cuarteles sirvió para encabezar el título de blog.

Su servidor subiendo la montaña que se ve arriba. Último banner de la etapa mlmc2038.

3 de mayo de 2011

Sobre el nuevo título del blog



Con la pausa que di al principio de año pensaba dar un cambio más notorio a la página, tanto en contenido como en apariencia. No pasó mayor cosa, aunque si hay diferencia en el estilo de las entradas de un año a hoy. Hace poco vi por segunda vez Barton Fink de los hermanos Coen, un personaje con una situación semejante a la mía. Con esta nueva apariencia quiero hacerla parte en la nueva mutación del blog.

Barton Fink me dejó con la mente en blanco la primera vez que la vi. Esta segunda tanda me dejó bastante para divagar. En Wikipedia el artículo dedicado a la película es considerablemente extenso. Aún para un adicto wikipédico como yo, que pasa horas leyendo reseñas de películas, actores y realizadores (en español o en inglés) no ha encontrado un artículo tan minucioso y elaborado como el dedicado para Barton Fink.

Es más compleja de lo que parece, va pidiendo al cerebro sin querer que trabaje más para digerir sus imágenes, diálogos, sonidos y silencios. Parece simple y sin trascendencia en su portada, pero está nutrida de numerosos elementos y referencias visuales que da para rato comenzar a enumerarlos. Barton Fink el personaje, es un escritor comprometido con la calidad y el mensaje de su obra. Exitoso en mecanografiando obras de teatro, por sugerencia de su agente cambia Broadway por Hollywood. Un cambio que le depara muchas dudas al encontrarse en el mundillo despampanante de los poderosos magnates del cine de los años cuarentas como Louis B. Mayer y Jack Warner; del cual alguna vez se refirió a escritores como Barton Fink como “idiotas con Underwoods”.

Antes de que los guionistas, escritores, periodistas o blogueros de hoy nos dedicáramos a escribir cómodamente en laptops o computadoras portátiles; los escritores de la época de Fink empleaban (incluso varias décadas después) las a ahora obsoletas máquinas de escribir. Underwood era una marca como decir hoy Compaq (la que uso), HP o Mac. Barton Fink en la película tiene y usa una máquina de escribir Underwood.

Aún con el potencial creativo, el nuevo ambiente y la búsqueda del llamado “hombre común” despiertan un bloqueo creativo en Barton Fink. El cual leja imposibilitado de escribir el guión de una intrascendente peliculilla Clase B sobre lucha libre, financiada por su patrón y pez gordo de Hollywood Jack Lipnick. No quiero prolongar más esta página un fábrica de bostezos que va pareciendo no ir a ninguna parte. Quien tiene o haya tenido muchos pensamientos sueltos en la cabeza y los ha querido traducir en letras, alguna vez (aún si fue una en un principio) tuvo la sensación de tener la cabeza tan embotada; que no encontraba ni puta idea sobre qué escribir. El síndrome de la hoja en blanco como llaman algunos, ahí donde gira Barton Fink.

No me siento en posición para elevarme al nivel de Barton Fink, como para compararme con él. A eso el tiempo juzgará si mis letras evolucionan y trascienden a futuro, o si no vuelva a convertirme en oficinista anclado de por vida dentro de un cubículo. Como una persona normal y respetada por el status quo social que se nos martilla de pequeños (si estoy muy borracho prefiero tirarme de un puente primero). El punto es que yo no quiero estancarme con la misma mierda de dos años atrás. Con algo más surtido en contenido hoy puedo componer letras mejor destiladas que el guaro de contrabando. Y así como Barton, romper la presa que bloquea los ríos de tinta que hay en nuestra cabeza.

Siempre habrá algo que contar. Por eso y para enriquecernos buscaremos letras ajenas más raras, exquisitas y pulidas para leer, que los falsos Best Sellers que muchos devoramos en un comienzo.

Me atengo a las consecuencias.

2 de abril de 2011

Paréntesis

Hoy quiero hacer una especie de confesión personal. En entradas pasadas lo había insinuado, pero creo que este es el momento de hacerlo abiertamente. Mi fiebre por las películas hizo que naciera este blog, no tanto por la necesidad de digerir en palabras la impresión que me dio una cinta en particular; sino en imaginarme cómo sería yo detrás de cámaras. Así es, este bloguero que en ocasiones da la impresión de ser un seudo crítico de cine pedante y sabelotodo, tiene aspiraciones de ser cineasta.

No hilemos fino de esto último. Aún por lo que me ha dado en experimentar, por ahora solo soy una hoja en blanco sin estudios formales. La única escuela de cine que conozco y tengo a la mano es la influencia creativa que brindan, desde una película muda de Charles Chaplin a una cinta costarricense sin música y poco diálogo ambientada en Bahía Ballena. Sin embargo, por más que me jacte de ver la nouvelle vague francesa, las obras maestras de Buñuel, Bergman, Tarkovsky y compañía o vea el cine más vanguardista e indie de hoy; mis comentarios por más despampanantes que sean no me harán mejor artista que al artista en sí. Más trabajo tiene en manos el artista que un crítico de cualquier arte. Por eso en cuestión de cine encuentro más crédito quien lo hace, a los que de momento nos limitamos a verlo y comentarlo.

5 de febrero de 2011

Acerca del blog (versión 2011)

Este no es un blog de crítica de cine. Solo es un sitio de pocas visitas en donde un lunático escribe sobre películas, para no aburrir más de la cuenta las tertulias con sus amigos. Se intentará ser objetivo, con la probabilidad de caer en la imparcialidad.

No espere leer pomposidad, palabras grandilocuentes o adulaciones falsas tanto para los clásicos de antaño como para los bombazos del momento que ganan en oscares o en taquilla (para eso mejor lea las primeras entradas de este blog). Aquí puede ser importante comentar una cinta albanesa donde las cabras hablen en ucraniano, como alguno que otro blockbuster que tenga algo de talento o creatividad. No se trata de jugar de interesante o pretencioso, solo es un mero gusto que no se deja arrastrar por los tsunamis de publicidad. Lo que lea puede no ser de su agrado. Tampoco trata de ser el intelectualoide despedazando una película mediocre. Si aquí se hablara mal de alguna película será porque realmente lo amerite.

Éste no es blog de crítica de cine. Lo que se lea tal vez lo encuentre en otro de los miles de blogs que navegan en Internet. Es mera válvula de escape sobre ideas que a la mayoría de gente no le interesa saber.

31 de diciembre de 2010

Pausa indefinida

Salvo para obituarios de gente que lo amerite, este sitio se declara temporalmente inactivo.

21 de octubre de 2010

Genéticamente correctos: Gattaca (1997)

Hay quienes creen que cuando se nace se tiene un destino. Esa idea de quienes vemos por ejemplo en tener un éxito sin esforzarse mucho, también en un caso contrario los que van en calamidad en calamidad como esos personajes de caricatura; que caminan con una pequeña nube de lluvia sobre sus cabezas. En el futuro no muy lejano que nos habla Gattaca (1997), no se necesitarán de cartas de tarot o bolas de cristal para predecir el destino. Nuestro futuro será interpretado con una simple gota de sangre.

Ante esta nueva práctica las parejas cada vez recurren menos al parto natural, en cambio optar por la inseminación artificial. Luego de que a su primer hijo se le pronosticara una vida corta por un problema cardíaco diagnosticado, un matrimonio recurre a la ciencia para que su segundo hijo nazca con mejores rasgos genéticos que el anterior. Al crecer las mejoras genéticas del hermano menor Anton surgen efecto al superar a su hermano mayor Vincent (Ethan Hawke) en prácticamente todo. Pero al crecer Vincent se irá convenciento de que su destino no está del todo escrito. Aspira ir al espacio, lugar reservado para los humanos genéticamente más aptos.

El mundo en Gattaca no está dividido en ricos y pobres, socialistas y capitalistas, negros y blancos, o legales e inducumentados. Se trata más bien de válidos o no-validos, a lo que bien se traduce a quienes nacieron de la forma natural y quienes si fueron mejorados genéticamente para ser perfectos. No hácen falta cédulas de identidad para distiguir a los humanos. Basta con una muestra de orina, un cabello suelto o una gota de sangre. Vincent entonces se ve discriminado por un mundo genéticamente racista, que obstaculiza su sueño de ir al espacio por más listo y fuerte que sea. Ante eso adopta la identidad de Jerome Morrow (Jude Law), quien a pesar de ser geneticamente superior a Vincent vive postrado en un silla de ruedas tras un accidente. Jerome sufre el peso de la perfección de tener una vida trazada desde su propio nacimiento, por lo que no ve inconveniente en ayudar a Vincent. De ésta manera es como logra infiltrarse en la compañía aeroespacial Gattaca, la cual está en planes de mandar un cohete espacial a Titán en Saturno en planes de colonización.

Al buscar datos sobre la película me encontré con un término nuevo para mí: Transhumanización. Resumiendolo en palabras más simples es una idea que se planteó, la cual busca que a futuro la especie humana sea más perfecta de lo que es hoy. Desde ser más inmune a las enfermedades, tener alto grado de inteligencia hasta buscar la inmortalidad. A esto va la alteración al génoma humano por el mismo ser humano, para así apresurar el proceso de evolución el cual no deja de tener sus efectos colaterales como bien los denuncia Gattaca. ¿Qué seremos de nosotros luego de varias generaciones a la nuestra, si es que quede planeta para que las hayan? ¿Qué tanto será de diferente el homo sapiens de hoy a los otros venideros? En cuanto a la apariencia biológica es un misterio, aunque en su forma de pensar nadie duda de su capacidad de sobrevivencia y de auto destrucción.

Bien demuestra Vincent que en la vida nada escrito, por más fuerte que sea ese totalitarismo genético en el que vive. Pues como dice él, todo se basa en no guardarse energía para el viaje de vuelta.

FICHA ARTÍSTICA

Nombre: Gattaca.
Año: 1997.
Director: Andrew Niccol.
Guión: Andrew Niccol.
Actores: Ethan Hawke, Uma Thurman, Jude Law, Loren Dean, Gore Vidal, Allan Arkin y Ernest Borgnine.
Música: Michael Nyman.
Países: EE.UU.
Idioma: Inglés.
Duración: 101 minutos.


18 de octubre de 2010

Un año.

Tal vez por una triste costumbre no suelo ser muy festivo en los aniversarios, aún tratándose del propio. Aún así, ese tipo de ocasiones sirven (además de fiesta) para dar una mirada atrás al incambiable tiempo pasado. Leyendo esas entradas primerizas a casi un año de escribirlas, me voy dando cuenta del tanteo de ciego por el que se iba caminando. Bueno, no quiere decir que ese ciego (yo) se jacte hoy de una gran lucidez. El caso de esos primeros posteos parecen imitar a otros entendidos en la materia, que se leen en los periódicos e Internet o se ve por televisión. No parecían ser letras propias, a lo que más o menos me iba dando cuenta.

En una de muchas tertulias etílicas, un amigo del pueblo me comentaba harto (luego de hacerle "un discurso" de los que suelo escribir aquí) que parecía un puta tele encendida. No porque no le entusiasmaban las películas, sino porque me pasaba citando nombres de gentes y cintas sin hablar del mensaje en sí del tema que andaba contando. No era nada propio ni creativo. La verdad iba pasando lo mismo aquí, por lo que mejor opté por ir evolucionado estas letras para que al menos sean más mías.

Si he tenido claro desde antes de empezar, del tipo de contenido de este blog. Me he topado muchos sitios donde se comenta sobre cine, de todo contenido y preferencias. Del mío la verdad no me desvela por postear un estreno, si se puede entonces bien. Pero eso ya es trabajo de los críticos de cine a sueldo, que tienen la dicha y desgracia de ver cuanta película se exhiba por primera vez. No es mi propósito hacer crítica, me luce más bien comentar o comparar. Un 99% de lo que se escribe aquí son de temas de mi preferencia, o que al menos me despiertan algún interés. No voy a jugar de gran intelectual por desvaratar una cinta que a simple vista ya se sabe que es mala, usando de manera pedante un lenguaje quijotesco que el mismo Jacques Sagot se jactaría en hablar.

Hay películas que siempre dan para pensar o comentar. No aguantaba tener esos pensamientos guardados en la cabeza, así sugió este blog. Sin embargo, a un mediano-largo plazo no quiero limitarme a comentarlas. Pues hablar sobre arte no tiene tanto crédito como sí el hecho de crearlo.

5 de octubre de 2010

Exterminio en 28 días (o semanas) después…

Reconozco tener una morbosa fascinación por las películas distópicas. Cintas en donde el mundo (o parte de él) se va literalmente a la mierda. Puede ser por invasiones alienígenas, que salvo por casos como Distrito 9 por ahí abundan películas (llámense blockbusters) que caen en lo obvio y no pasan de entretener a los comepalomitas de los multicines. Otras tratan sobre estados y mundos totalitarios, inspiradas en las novelas de escritores como George Orwell (1984) o Ray Bradbury (Farenheit 451). Pero en general muchos de los buenos filmes distópicos tratan sobre las pandemias, que atacan sin piedad a la humanidad creando el caos y mermando la especie.

En este apartado hay títulos bastante memorables. Por ejemplo Doce Monos (Twelve Monkeys, 1994) de Terry Guillian, refrito del genial cortometraje francés La Jetée (El muelle, 1962) realizado con la técnica del fotomontaje en el que visualiza el planeta Tierra luego de una guerra nuclear. En Niños del Hombre (Children of Men, 2006) los humanos han sido incapaces de procrear bebes durante 18 años, ocasionando desórdenes y represión ante la lenta e inminente desaparición de la especie humana. En Ceguera (Blindness, 2008) una a una las personas van quedando ciegas, alterando las perspectivas de cómo se ven (y oyen) el orden de las cosas.

Una de mis favoritas también es la saga de 28 Days Later, también llamada Exterminio. Ambientada completamente en Inglaterra, trata de una epidemia ocasionada por un virus creado en monos de laboratorio. El virus se transmite por sangre o saliva, el cual ocasiona en el portador un rabioso comportamiento violento hacia las personas no infectadas; que a su vez matarán o infectarán a otras. En menos de un mes toda la isla británica queda a merced de la epidemia.

El título 28 días es alusivo a la creencia en la película, de que la persona infectada muere de inanición en ese lapso de días.

Días…

En 28 días después los primeros minutos de la cinta comienzan con un grupo de activistas entrando a un laboratorio farmacéutico, donde científicos experimentan con primates un virus que los convierte mamíferos violentos y sanguinarios. Los activistas hacen caso omiso a las advertencias del encargado de turno en el laboratorio. Al dejar los monos libres éstos los atacan y les contagian la enfermedad. Luego una pantalla en negro con el título 28 Days Later como pie de página. Aparece Cilliam Murphy acostado en la cama de un hospital, del cual sale de él para encontrar soledad y devastación en una ciudad que fue en otros tiempos capital del mundo.

Fascina y desconcierta ver al personaje de la película caminar los las principales calles de Londres, abandonadas por cualquier signo de vida. No lo parece así ante su primer avistamiento a los infectados, seres humanos de apariencia repulsiva que matan o infectan a cualquier persona sin contagiar. Pero la duda del protagonista y del espectador es la misma, ¿qué ha pasado con todos? ¿Dónde está gente, el gobierno, el ejército, los medios de comunicación…? Parecen haberse esfumado de la faz de la tierra u obligados a vivir ocultos de la amenaza de los sanguinarios infectados. Jim (Cilliam Murphy) emprende una peligrosa travesía, en busca de una salida a la devastación y al miedo que ocasiona la amenaza de la epidemia.

Tras el fracaso de La Playa (1997) el director Danny Boyle y su guionista Alex Garland crean una historia apocalíptica, que mezcla la Serie B más sangrienta con ciencia ficción bien fundamentada. 28 días después es una producción británica de bajo presupuesto, la cual llegaría a ser tan exitosa en crítica y taquilla como la memorable Trainspotting en 1996. La película no cae en lo corriente, muestra en formato digital (en vez de 35 milímetros) imágenes muy realistas de una desolada Gran Bretaña. Nos brinda tomas y encuadres bellos o calmados, para contrastar y equilibrar la violencia gore de muchas de sus escenas.

Semanas…

En la siguiente continuación se cuenta con un reparto nuevo, aunque mucho del equipo de producción vuelve a repetir en la realización de 28 weeks later. Danny Boyle sin embargo, se limita a trabajar como productor de la película. Recurre al desconocido español Juan Carlos Fresnadillo para que se encargue de la dirección. Boyle y los productores habían visto un triller que realizó el español un tiempo antes, por lo que fue elegido como el más adecuado para dirigir. Fresnadillo trajo un equipo creativo que ayudó en la realización, tanto del guión como del resto de la película.

Tras un inicio ambientado en la campiña rural, la historia nos traslada de nuevo a Londres. 28 semanas después la ciudad es ocupada por los norteamericanos para vigilar la llegada de los primeros británicos, que vienen en planes de repoblar y reconstruir el país. No se ha visto ningún caso de infección en meses, pero todavía hay recelo en poblar la ciudad entera. Los suburbios todavía están insalubres por los cadáveres humanos.

La película tiene sus buenos momentos, sobre todo el del comienzo. Si bien trata de mantener el mismo ambiente devastador de su antecesora, creo que no resulta tan creíble en varios minutos. Más bien se abusa un poco de la acción y los efectos especiales. Pienso que pierde algo de la filosofía de 28 días y también el acento británico. Aunque son minoría, los actores norteamericanos roban mucha cámara a elenco de ingleses.

Meses…

Se ha rumoreado de una tercera parte, que la verdad está bastante en veremos. De hacerse, la historia y la epidemia cruzarían el Canal de La Mancha para ambientarse en el resto de Europa. Pero en vez de especular acerca de 28 Months Later (que con suerte jamás se realizará), me gustaría referirme globalmente a estas dos películas. Como dije al principio, tengo una morbosa fascinación por este tipo de cintas; en parte para imaginarme como la pasaría alguien como yo en una situación tan caótica.

28 días (y meses) después no me deja indiferente. Parece que las epidemias están queriendo cobrar fuerza en este siglo, como lo dejó bien claro la gripe aviar y más recientemente la pandemia porcina. Despertaron alarmas y paranoias. No es secreto que hay científicos sin cabeza, los cuales no miden las consecuencias de sus trabajos. Los efectos de la epidemia en 28 días, lejos de su riesgo biológico en las personas, brota una pandemia de miedo en quienes aún no han muestran los grotescos síntomas del virus. De ahí solo cuentan los instintos de sobrevivencia, de quienes se ven obligados a estar en una cuarentena mental.

También 28 días parece preguntarse, que si para sobrevivir entre los infectados habrá que comportarse como ellos. Convertirse en humanos salvajes en plena conciencia de serlo. Por eso son este tipo de situaciones apocalípticas, en donde algunos se preguntan para qué estamos en el mundo o cómo se debe vivir realmente.

FICHA ARTÍSTICA

Nombre: 28 Days Later (Exterminio)
Año: 2002
Director: Danny Boyle
Guión: Alex Garland
Música: John Murphy
Actores: Cilliam Murphy, Naomi Harris, Brendan Gleeson, Megan Burns y Christopher Eccleston.
Países: Gran Bretaña.
Idioma: Inglés.
Duración: 112 minutos.




FICHA ARTÍSTICA

Nombre: 28 Weeks Later (Exterminio 2)
Año: 2007
Director:Juan Carlos Fresnadillo.
Guión: Juan Carlos Fresnadillo, Enrique López Lavigne, Rowan Joffe y Jesús Olmo.
Música: John Murphy
Actores: Robert Carlyle, Rose Byrne, Jeremy Renner, Harold Perrineau, Catherine McCormack, Imogen Poots, Idris Elba y Mackintosh Muggleton.
Países: Gran Bretaña y España.
Idioma: Inglés.
Duración: 99 minutos.


22 de junio de 2010

District 9 (2009)

En términos comerciales muy pocos se hubieran animado a realizar una película como esta. Esos pocos son el director sudafricano Neil Blomkamp (por ahora desconocido) y el oscarizado neozelandéz Peter Jackson (El Señor de los Anillos), quien funge como productor. Ambos hacen una película muy deferente en cuanto al gastado tema de invasiones alienígenas. Proponen con District 9 (Sector 9, 2009) un enfoque distinto al que comúnmente se nos trata de vender.

Cuando Hollywood hace películas sobre extraterrestres, siempre es para atacar alguna ciudad importante de Primer Mundo. Acá es donde el siempre heroico ejército norteamericano, que nunca ha perdido una guerra en el cine, aparece como John Wayne balaeando indios para darle su merecido a los marcianos. No sin antes meter un poco de drama en empezar vapuleados primero.

Una nave colosal queda varada sobre una ciudad. No es Nueva York, tampoco Washington, París o Londres. Es Johanesburgo, la ciudad más poblada de Sudáfrica. Quizá el último lugar donde Woody Allen haría una de sus películas, pues es de las ciudades que a su periferia se asientan tugurios y precarios donde viven miles de personas en pobreza. Nadie sabe como este OVNI, tan gigantesco como varios estadios Soccer City´s juntos, llego ahí. Dicha nave no viene tripulada con los belicosos extraterrestres del Día de la Independencia o la Guerra de los Mundos. Estos aliens, llamados despectivamente prowns (gambas o langostinos), arriban al planeta en condiciones tan deplorables como las de un barco lleno de refugiados.


Las consecuencias del arribo alienígena son conflictivas. El choque de mundos deja como saldo alta criminalidad y violentos disturbios. El gobierno sudafricano cede el control de la situación a la MNU, una multinacional armamentista que busca controlar el arsenal extraterrestre y al mismo tiempo trata de aislar esa población de los humanos. Para eso acordona con muros y cercas electrificadas una periferia de Johanesburgo, conocida como el Sector 9. Ahí los gambas vivirán en condiciones miserables, a la merced de las pandillas y al represivo poder militar del MNU.

28 años después, la población alienígena del Sector 9 duplica su población a más de 2 millones; convirtiendo la zona en un sitio inestable para la población humana a sus afueras. Por lo que la MNU asignará a Wilkus van de Merwe (Charlto Copley) un burócrata listo, pero sin mucho sentido de la realidad, para que dirija el proceso de desalojo del Sector 9. Más allá de estas formalidades, el MNU oculta otras intenciones.

Inspirada en un cortometraje de Blomkamp, Sector 9 es un trabajo que sorprende y fascina por su forma de hacerse. Se muestra como un documental en la mayoría de su metraje, el cual da la sensación de estar viendo algo muy real; donde los actores no ven la necesidad de sobreactuarse. No hay mucha grandilocuencia con el contacto alienígena, como luces brillantes o la música futurista de un virtuoso como Vangelis. Es tan deprimente la situación de los recién llegados, que la contagian alrededor y es como una peste para los humanos. Maneja un presente muy fresco, con ojo de periodista a cámara en hombro que busca grabar todo sin censurar nada. Se sale así de la tradicional manera de hacer películas.



De la mitad para adelante la película se va más a la acción. Hay secuencias que se clasifican dentro de lo gore, pero la película no deja de cumplir al ir aumentando de intensidad en esos minutos importantes. Las peleas y los tiroteos, exagerados de todas maneras, resultan más palpables por la cinematografía documental ya mencionada.

Hay muchos elementos que salen inspirados del Apartheid sudafricano: racismo (o más bien especismo) y represión que llevan al caos y al conflicto social. Pone a pensar sobre el papel que tomarían las empresas privadas en este tipo de situaciones. El lucro con la ciencia interestelar, a costa de la moral humana y alienígena. Tales conocimientos en manos de entidades como MNU, igual Halliburton y Blackwater en Iraq, mueven maquiavélicos hilos en contra del mundo. Así entonces el ser humano es el verdadero villano de la película.

Es quizá una de las mejores películas de ciencia-ficción que se han hecho en los últimos tiempos. Me atrevería decir que en pocos años se considerará de culto, pues para propios y extraños esta cinta ha hecho mucho con $30 millones de presupuesto (los blockbusters no bajan de $100 millones), sin contar con un reparto comercial y enteramente sudafricano. Se dice que va haber una continuación titulada Sector 10, la cual se estrene en 2011. A pesar de haber quedado con inquietud, luego del final de la película, es algo que no veo factible hacer. El presente en Sector 9 es bastante distópico como para intentar imaginar un futuro posterior.

FICHA ARTÍSTICA

Nombre: District 9 (Sector 9)
Año: 2009
Director: Neil Blomkamp
Guión: Neil Blomkamp y Terri Tactchell
Música: Clinton Shorter
Actores: Charlton Copley, Jason Cope, David James y Vanessa Haywood.
Países: Sudáfrica y Nueva Zelanda.
Idiomas: Inglés, Chichewa, Africaáns y Español.
Duración: 111 minutos.


28 de diciembre de 2009

Easy Rider: Nacidos para ser salvajes

En los años sesentas el mundo experimentaba cambios generacionales notables, al mismo tiempo en que se vivían imborrables acontecimientos: Los asesinatos de los Keneddy y Martin Luther King, la revolución cubana, el mayo francés del 68, Los Beatles, el hombre a la Luna, la guerra de Vietnam, el movimiento hippie con su paz y amor con algo de LSD... No obstante, todo ese ambiente que se percibía alrededor no estaba muy reflejado en las películas de entonces. Eso lo notaron un par de actores amigos Dennis Hopper y Peter Fonda, lo que los motivó a filmar Easy Rider en 1969.

Por lo mismo, Easy Rider se sale del tradicional esnobismo cinéfilo por un ambiente más rural y tangible con la sociedad que era para esos años. Fonda y Hopper en sus motocicletas alcanzan de camino a un joven Jack Nicholson que pide aventón, para rodearse entre hippies en sus comunas y anticuados rednecks buscapleitos para llegar al carnaval de New Orleans; en un viaje que empieza desde los desiertos de California. Un viaje que es una especie de western invertido en pleno siglo XX.

Acá se ven tabús todavía controvertidos: las drogas, el sexo, el amor libre y sobre todo la renuncia de una vida sedentaria por una errante. Los personajes buscan volver a ese estado salvaje en el que estuvo el ser humano en un principio, sin la tecnología y rutina por la que muchas veces la persona se auto esclaviza sin darse cuenta; sobre todo hoy. Por lo mismo fue un éxito entre la juventud sesentera, la cual hizo largas filas y llenó salas de cine. Consolidando la popularidad de esta película que es fiel reflejo de su propio tiempo.

Desde los primeros minutos, la canción Born to be Wild logra inyectar una dosis de rebeldía a un espectador que se siente identificado con lo que ve. Aún hoy, cuando vi Easy Rider con unos amigos hace pocos días, nuestra opinión fue unánime sobre la importancia e influencia de esta película para esa época y el futuro posterior; frente a otras películas que solo buscan entretener pero no transcender con los años como lo hace Easy Rider. Como lo resume un amigo luego de esa tanda: “Goya ya vivió, Dalí ya vivió y ahora me toca a mí. Es hora de hacer la película de nuestras vidas”.


Curiosidades

Dentro de la película, los personajes fuman marihuana auténtica y continúan actuando bajo el efecto de la misma.

A pesar de su presupuesto modesto, fue tanto el éxito de Easy Rider que logró recaudar 100 veces su coste inicial.

Además del tema Born to be Wild, en Easy Rider se escucha música de Jimmy Hendrix, Bob Dylan, The Byrds, entre otros; los cuales donaron los derechos de sus canciones para la película.

Peter Fonda y Dennis Hopper llegaron a pelearse en varias ocasiones, lo que el rodaje estuvo apunto de detenerse.

Se le considera la primera película independiente que fue distribuida masivamente. Desde entonces los grandes estudios de Hollywood darían más atención y oportunidad a directores jóvenes, como en ese entonces lo eran Steven Spielberg, Martin Scorsese, Woody Allen y Francis Ford Coppola.
FICHA ARTÍSTICA

Nombre:
Easy Rider (Buscando mi Destino)
Año:
1969
Director:
Dennis Hopper
Guión:
Peter Fonda, Dennis Hopper y Terry Southern
Actores:
Peter Fonda, Dennis Hopper y Jack Nicholson
Música:
Roger McGuinn, Mars Bonfire, Bob Dylan, Jimmy Hendrix, entre otros.
País:
EE.UU.
Idioma:
Inglés
Duración:
94 minutos

21 de diciembre de 2009

La Jetée: Añorar el pasado para huir del futuro.

Voy a comentar una cinta muy particular en época y lugar. De causalidad oí de ella en un blog, pero al leer la sinopsis me despertó mucha curiosidad así que no dudé en conseguirla. Suelo tener bastante interés en ver películas futuristas como esta, donde algunas contienen temas distópicos que dan para pensar. La Jetée (1962) es un cortometraje de 26 minutos realizado por el director francés Cris Marker, que junto a varios realizadores franceses como François Truffaut, Jean-Luc Godard o Jacques Rivette impulsaron en esa década la llamada Nueva Ola (Nouvelle Vague) en el cine francés. La cual ha influyó en muchos diretores de cine en el mundo (Woody Allen, Won Kar Wai, Terrence Malick, Quentin Tarantino, etc) y lo sigue haciendo hasta nuestros días.
La Jetée (El Muelle) era un trabajo propio de esa tendencia, hecho con la técnica del fotomontaje de imágenes una detrás de otra. El narrador, los efectos de sonido y la música van hilando la historia que busca llamar la atención del espectador. Se ambienta propiamente en Francia en un futuro apocalíptico, donde luego de una guerra nuclear los pocos sobrevivientes se ven obligados a vivir bajo tierra de forma totalitaria. Un equipo de científicos del bando vencedor maneja un proyecto secreto, que consiste en enviar emisarios por el tiempo para pedir ayuda a su presente. El argumento de este corto se centra en uno de esos viajeros.

A simple vista puede parecer un argumento exagerado y cajonero de la ciencia ficción que se hacía en esos años. Pero si algo caracterizó a la Nueva Ola fue en romper convencionalismos tradicionales del Hollywood de entonces, con el fin de plantear formas nuevas de hacer cine con presupuestos bajos e ingenio de sobra. En una entrada futura me referiré ampliamente sobre el tema.

Con la técnica del fotomontaje La Jetée se considera un trabajo experimental, donde muchas de sus virtudes son la sobria narración (de Jean Négromi) que da un aire lleno de poesía. La fotografía es lo mejor la película, en crédito compartido a oportuna música y de las locaciones que capturan las soberbias fotografías en blanco y negro de Cris Marker. La actriz Hélène Chatelain da un ambiente melancólico y existencial en minutos importantes. Enamora tanto al personaje como al espectador (hablo por mi) e inyecta un sentimiento de nostálgica ansiedad, por desear viajar a ese pasado despreocupado del que se recuerda vagamente.

Cabe mencionar que el argumento de este cortometraje inspiró a Terry Guilliam a realizar Twelve Monkeys (1995), el cual es un buen refrito de la película de Marker aunque en una forma más tradicional.

FICHA ARTÍSTICA

Nombre: La Jetée (El Muelle)
Año: 1962
Director: Cris Marker
Guión: Cris Marker
Actores: Hélène Chatelain, Davos Hanich y Jacques Ledoux
Música: Trevor Duncan
País: Francia
Idioma: Francés y Alemán
Duración: 26 minutos


Acualización
Luego de varios días de intentos pude encontrar un video subtitulado de La Jetée a esta entrada, aunque entre partes. Que lo disfruten.








15 de diciembre de 2009

Los 10 Magníficos: Clint Eastwood

Siguiendo con la lista del Canal TCM nos toca hablar de Clint Eastwood, el más experimentado de los 10 Magníficos junto con sus coterráneos Martin Scorsese y Woody Allen. Nació en San Francisco, California en 1930. Su familia con el vivieron la depresión económica, lo que los obligaba constantemente a cambiar de trabajo y domicilio. Con el dinero que gana como instructor de natación en su servicio militar, se paga las clases de arte dramático para comenzar su carrera como actor.

Eastwood es asociado directamente al pistolero sin nombre de las películas de Sergio Leone, cabalgando al compás de los sountracks de Ennio Morricone. Empezó su carrera como actor en los años cincuenta en películas de Clase B; a veces sin aparecer en los créditos. Ganaría un poco de renombre con su aparición en la serie de TV Rawhide (1959), de tipo western. En 1964 aceptaría un papel principal, rechazado por otros dos actores en la película Per un pugno di dollari (Por un puñado de dólares) la primera de una trilogía que consagraría al Spaghetti Western dentro del Olimpo cinematográfico.

Luego de terminar de protagonizar Per qualche dollaro in più (Por unos dólares más) en 1965, y en 1966 Il buono, il brutto, il cattivo (El Bueno, el Malo y el Feo) regresa a los EE.UU para participar en producciones más importantes dentro del género del western. En 1971 dirigiría su primera película Play Misty Me, un triller psicológico en el que también actúa, mismo año encarnaría a Harry Callahan en Dirty Harry (1971); un policía que sigue sus propias reglas y métodos contra el crimen. Por este personaje se le tildó a Eastwood de fascista por el rudo y sádico carácter de Callahan hacia los criminales. Aún así, es una de sus mejores actuaciones.

El resto de la decada dirigiría y actuaría westerns en el que se destaca High Plains Drifter (1973), con marcada influencia de Sergio Leone y Don Siegel; donde había actuado para ellos antes. Seguiría bastante activo en los ochentas, tanto dirigiendo como actuando. Haría varias secuelas de Harry el Sucio, trillers y otros trabajos personales: Honkytonk Man (1982), Pale Rider (1985) y Byrd (1988). Ésta última sobre jazzista Charlie Parker (encarnado por Forrest Whitaker), músico al que admira Clint Eastwood.

Ya en los noventas dirigiría (además de otros trillers) su mejor película: Unforgiven (Sin Perdón) en 1992. En una época donde los western ya creían muertos, Clint Eastwood lo vitaliza con una película que desmitifica a los héroes del género. Recuerda mucho a las últimos westerns que dirigió John Ford, cargados de ambientes sombríos y de personajes en la recta final la vida. En Sin Perdón el personaje de Eastwood trae un pasado muy oscuro y violento, en cierta medida parece un reflejo de si mismo dentro de su carrera profesional del actor. Esos pistoleros que interpretó treinta años para atrás (El Hombre sin Nombre, Harry Callahan o el reverendo del Jinete Pálido) dejan a un hombre desgastado y con pocas habilidades, bastante lejos del mito que hizo cuando joven. Con Sin Perdón, Eastwood (como John Ford en sus últimos años), buscan redimir y desmitificar a un género que en su principio fue racista con los aborígenes norteamericanos; mitificando asesinos de indios como el militar George A. Custer. El ex-presidente de EE.UU. Ronald Reagan en su época de actor intrepretó a Custer en Santa Fe Trail (1940). Sin comentarios.
Unforgiven
sería el último western que realizaría Clint Eastwood.
Ya bastante acomodado en Hollywood, Eastwood continúa alternando películas comerciales junto a otras más personales. En The bridges of Madison County (1995) Clint cambia su pistola por una cámara fotográfica, poniendo por primera vez a una mujer en el rol principal (Meryl Streep). Esta sería una de varias películas con aire dramático, a la cual seguirían Midnight in the Garden of Good and Evil (1997), Mistic River (2003) y Million Dollar Baby (2004). Esta temática estaría presente prácticamente hasta la actualidad de su carrera.


Con casi 80 años, Clint Eastwood todavía continúa bastante activo tanto como delante como detrás de la cámara. Con ayuda de la billetera (digo ayuda) de Steven Spielberg, producen entre 2005 y 2006 un par de películas bélicas: Flags of Our Fathers y Letters of Iwo Jima. Ambientadas en el frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, ambas películas relatan una de las últimas batallas del conflicto en la isla de Iwo Jima en Japón; mostrando el drama en ambos bandos. Estos trabajos muestran el lado más humanista y antibelicista de la carrera de Clint Eastwood, ganando reconocimiento y buena crítica en especial con Letters of Iwo Jima. Película que fue rodada en japonés.
Se retira de la actuación con Gran Torino (2008) y dirige también Changeling ese mismo año. Está por estrenar una película sobre Nelson Mandela para el 2010, mientras tanto también está produciendo otro trabajo para el 2011.

De la lista de 10 Magníficos, veo a Clint Eastwood un poco convencional en su manera de hacer películas; eso si lo ponemos a par de la excentricidad gótica de Tim Burton o al surrealismo propio de David Lynch. Sin embargo, él no es uno del montón. Los argumentos de sus películas buscan entrar en profundidad. Ha ido evolucionando desde sus primeras películas como director, donde predominaba un héroe pistolero solitario el cual sigue sus propias reglas. Este republicano con ideas bastante liberales contrasta como director a la figura dura de ese pistolero de rostro árido, con el desencanto y realismo de sus últimos papeles: seres cargados de conflictos, ocultando un pasado violento del cual quieren huir o buscar redimirse. En las historias de Eastwood a veces esto no es posible.

Sumemos también que tiene control creativo en sus trabajos más personales. Si bien no trabaja como guionista, es de lo que proponen las ideas en cómo se va a desenvolver un argumento. Pocos saben que es un músico con bastante experiencia. Componiendo incluso las partituras de algunas de sus propias películas.


Clint Eastwood creció viendo a los cineastas clásicos de su juventud: el ya mencionado John Ford, George Stevens, Fred Zimmerman, John Huston o Howard Hawks. Es Prehistoria para una generación que se fascina fácilmente de los efectos especiales de típicas películas de Mall (las de héroes de historieta marca Malvel o DC Comics), que pone mala cara a la pantalla en blanco y negro de las buenas películas de antaño. Mismas películas que influenciaron a Clint Eastwood realizarse como actor y director para así convertirse como es: en el último llanero solitario del cine.

Viejo es el viento… y aún sigue soplando.