Mostrando entradas con la etiqueta historia de un blog. Mostrar todas las entradas
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18 de diciembre de 2015

Fin de la era Blogger.

En realidad fue hace bastante rato, cuando prácticamente habían menos entradas que meses al año. El último cambio del blog resultó un alargado réquiem al faltar la regularidad presente en otras redes sociales emergentes. Aleatorias líneas del momento en un lado, imágenes en otroprocrastinación excedida y otros perfiles más o menos abandonados como éste. Es la falta de disciplina dentro y fuera del Internet. Aún sin la regularidad de los primeros años de este blog por ahí del 2009 se continúa tecleando lo de siempre. Texto guardado en el disco duro o en los borradores de éstas cuentas de Medium: mlmc2038 y Cinemateca Solaris. Aún leo regularmente las actualizaciones de blogs seguidos y comentados desde hace años, cada vez menos frecuentes en entradas e incluso abandonados.

Sin importar la plataforma el contenido es lo importante. Aunque tampoco es volver para quedar a medias. Clausuro sin pesimismo este sitio.blogspot, cinéfilo en un comienzo y más o menos personal en sus últimas etapas. Inactivo vestigio de una época digital, hasta que los servidores de Google se apaguen y oxiden.

10 de septiembre de 2013

Historia de un blog

Primer banner del blog. Guiños a Blade Runner, Ingmar Bergman, Winona Ryder, Stanley Kubrick y La Jetée

Peter O´Toole, Persona, Blade Runner, Stalker, Eliza Triana y Clint Eastwood destacaron en el segundo banner.

El próximo 18 de octubre se cumplirán cuatro años en que redactara la primera entrada de éste blog.

Hoy la entrada no existe. En aquellos días tenía la infantil pretensión de escribir un blog de cine, como si no faltarán en la inmensidad del internet. Sediento de Cine fue el primero de varios bautizos que duró entre octubre del 2009 hasta abril del 2011, abarcando más de 100 entradas. No tenía una línea a seguir en cuanto a sobre qué película reseñar. Primero quería ser como esos críticos que uno ven en las noticias o leen en los periódicos. Para ello uno fue creando el espacio y también buscar blogs de otros cinéfilos para comentar lo que escribían. Con la silenciosa pero presente promesa de devolver la visita y el comentario de forma recíproca.

Con el tiempo me di cuenta que no me era fácil seguir el camino de la llamada crítica de cine. Veía en los críticos a sueldo la obligación de ver una película mala a simple vista. Sea un periódico o un programa de TV no se le hace muy atractivo que el crítico al que se le paga escriba sólo lo que le guste ver. En caso de los críticos ad honorem que abundan en la blogosfera pasa una situación en la cual suele darse con los asalariados. Hay un constante afán de ir al mismo ritmo que ellos (en ir a ver todos los estrenos por ejemplo), en la que hay un encarnizado pulso de ver quien destroza mejor una película. Como si una crítica negativa nos colocara por encima del mismo cineasta, con reseñas y opiniones cargadas de revanchismo más que una crítica fundamentada.

Ya lo he escrito por acá. Si para mí hay una película o un cineasta que no valga la pena hablar bien, lo mejor es ignorarlo. No hay peor castigo para un artista que el olvido mismo. Así más o menos lo recalcaba en entradas como ésta. Por un tiempo seguí escribiendo sobre películas de mi interés, al igual que leyendo y contestando comentarios. Hasta que por una tonta epifanía luego de ver Barton Fink de los hermanos Coen me dio por rebautizar el blog a Un idiota con una underwood. No duró mucho así. En cuestión de meses lo cambiaría a No es un blog de crítica de cine, en el cual buscaba marcar tendencia contraria de escribir sobre cintas como se leen en muchos blogs peliculeros. Por ahí ya se comenzaban a ver entradas de más índole particular que cinéfilo.

Captura de la máquina de escribir de Barton Fink, con la que se montó el banner.


Para realizar este banner bastó una foto del Hubble con los colores invertidos, más el texto.

El blog pasaba los dos años desde su creación. Para entonces a finales de 2011 comenzaba a formar parte de una institución de mi comunidad, la cual abarcó mucho de mi tiempo. No así de mis ingresos económicos, lamentablemente. La creación de entradas bajó drásticamente. Por ahí intenté darle contenido a otro blog en el cual iba a tener contenido más personal, pero lo naufragué como iba naufragando éste mismo. Al final lo borré y decidí fusionar a ambos blogs, cambiando el dominio sedientodecine.blogspot.com a mlmc2038.blogspot.com. Así que desde julio del 2012 hasta el mes pasado el sitio quedó de nuevo rebautizado como mlmc2038, mi nombre en varias redes sociales como quien se llama Neo fuera de la matrix.

Hace varias semanas abandoné el trabajo que hacía de lleno en la institución antes mencionada. Lo que me ha dado chance para otros proyectos dentro y fuera de la red. En ésta última me ha dado por desempolvar el blog para intentar darle un nuevo aire. Si bien esta red social ya no tiene la misma influencia de hace varios años (manda Facebook de momento) quiero mantenerla ahí en buen estado, pero discreta. Para dar algo interesante que leer a quienes todavía llegan por acá. Hace bastantes días he andado leyendo entradas desde el génesis mismo del blog, lo que me ha permitido borrar etiquetas que no veo útiles. Además algunas entradas que dan más vergüenza ajena que el inglés de Ana Botella, la alcaldesa de Madrid.


Así damos comienzo a un nuevo cambio de era bloguera. Nueva etapa bautizada con el nombre una canción de Soda Stereo. No se garantiza que sea el último rename del blog, aunque esperemos que dure bastante. Hasta que una purga masiva como la de Megaupload afecte los vastos servidores de Google.

Una foto panorámica del cerro Los Cuarteles sirvió para encabezar el título de blog.

Su servidor subiendo la montaña que se ve arriba. Último banner de la etapa mlmc2038.

17 de julio de 2012

Un blog monotemático, nunca más.


Este sitio en un principio tuvo la ingenua ambición de ser un blog de crítica de cine. Pero al ir viendo que la mayoría de entendidos y no tan entendidos del campo, tanto a salariados como ociosos llenaban en sus blogs bits de revanchismo, envidia y pedantería hacia quienes si tuvieron la oportunidad de hacer cine (fuera de lo comercial) se fue alejando hacia una tendencia más personal e hilando fino con lo particular. Sin importar ratings o estadísticas que engañan el autoestima.

Nuevo aire y como siempre mutando a conveniencia.

3 de mayo de 2011

Sobre el nuevo título del blog



Con la pausa que di al principio de año pensaba dar un cambio más notorio a la página, tanto en contenido como en apariencia. No pasó mayor cosa, aunque si hay diferencia en el estilo de las entradas de un año a hoy. Hace poco vi por segunda vez Barton Fink de los hermanos Coen, un personaje con una situación semejante a la mía. Con esta nueva apariencia quiero hacerla parte en la nueva mutación del blog.

Barton Fink me dejó con la mente en blanco la primera vez que la vi. Esta segunda tanda me dejó bastante para divagar. En Wikipedia el artículo dedicado a la película es considerablemente extenso. Aún para un adicto wikipédico como yo, que pasa horas leyendo reseñas de películas, actores y realizadores (en español o en inglés) no ha encontrado un artículo tan minucioso y elaborado como el dedicado para Barton Fink.

Es más compleja de lo que parece, va pidiendo al cerebro sin querer que trabaje más para digerir sus imágenes, diálogos, sonidos y silencios. Parece simple y sin trascendencia en su portada, pero está nutrida de numerosos elementos y referencias visuales que da para rato comenzar a enumerarlos. Barton Fink el personaje, es un escritor comprometido con la calidad y el mensaje de su obra. Exitoso en mecanografiando obras de teatro, por sugerencia de su agente cambia Broadway por Hollywood. Un cambio que le depara muchas dudas al encontrarse en el mundillo despampanante de los poderosos magnates del cine de los años cuarentas como Louis B. Mayer y Jack Warner; del cual alguna vez se refirió a escritores como Barton Fink como “idiotas con Underwoods”.

Antes de que los guionistas, escritores, periodistas o blogueros de hoy nos dedicáramos a escribir cómodamente en laptops o computadoras portátiles; los escritores de la época de Fink empleaban (incluso varias décadas después) las a ahora obsoletas máquinas de escribir. Underwood era una marca como decir hoy Compaq (la que uso), HP o Mac. Barton Fink en la película tiene y usa una máquina de escribir Underwood.

Aún con el potencial creativo, el nuevo ambiente y la búsqueda del llamado “hombre común” despiertan un bloqueo creativo en Barton Fink. El cual leja imposibilitado de escribir el guión de una intrascendente peliculilla Clase B sobre lucha libre, financiada por su patrón y pez gordo de Hollywood Jack Lipnick. No quiero prolongar más esta página un fábrica de bostezos que va pareciendo no ir a ninguna parte. Quien tiene o haya tenido muchos pensamientos sueltos en la cabeza y los ha querido traducir en letras, alguna vez (aún si fue una en un principio) tuvo la sensación de tener la cabeza tan embotada; que no encontraba ni puta idea sobre qué escribir. El síndrome de la hoja en blanco como llaman algunos, ahí donde gira Barton Fink.

No me siento en posición para elevarme al nivel de Barton Fink, como para compararme con él. A eso el tiempo juzgará si mis letras evolucionan y trascienden a futuro, o si no vuelva a convertirme en oficinista anclado de por vida dentro de un cubículo. Como una persona normal y respetada por el status quo social que se nos martilla de pequeños (si estoy muy borracho prefiero tirarme de un puente primero). El punto es que yo no quiero estancarme con la misma mierda de dos años atrás. Con algo más surtido en contenido hoy puedo componer letras mejor destiladas que el guaro de contrabando. Y así como Barton, romper la presa que bloquea los ríos de tinta que hay en nuestra cabeza.

Siempre habrá algo que contar. Por eso y para enriquecernos buscaremos letras ajenas más raras, exquisitas y pulidas para leer, que los falsos Best Sellers que muchos devoramos en un comienzo.

Me atengo a las consecuencias.

2 de abril de 2011

Paréntesis

Hoy quiero hacer una especie de confesión personal. En entradas pasadas lo había insinuado, pero creo que este es el momento de hacerlo abiertamente. Mi fiebre por las películas hizo que naciera este blog, no tanto por la necesidad de digerir en palabras la impresión que me dio una cinta en particular; sino en imaginarme cómo sería yo detrás de cámaras. Así es, este bloguero que en ocasiones da la impresión de ser un seudo crítico de cine pedante y sabelotodo, tiene aspiraciones de ser cineasta.

No hilemos fino de esto último. Aún por lo que me ha dado en experimentar, por ahora solo soy una hoja en blanco sin estudios formales. La única escuela de cine que conozco y tengo a la mano es la influencia creativa que brindan, desde una película muda de Charles Chaplin a una cinta costarricense sin música y poco diálogo ambientada en Bahía Ballena. Sin embargo, por más que me jacte de ver la nouvelle vague francesa, las obras maestras de Buñuel, Bergman, Tarkovsky y compañía o vea el cine más vanguardista e indie de hoy; mis comentarios por más despampanantes que sean no me harán mejor artista que al artista en sí. Más trabajo tiene en manos el artista que un crítico de cualquier arte. Por eso en cuestión de cine encuentro más crédito quien lo hace, a los que de momento nos limitamos a verlo y comentarlo.

5 de febrero de 2011

Acerca del blog (versión 2011)

Este no es un blog de crítica de cine. Solo es un sitio de pocas visitas en donde un lunático escribe sobre películas, para no aburrir más de la cuenta las tertulias con sus amigos. Se intentará ser objetivo, con la probabilidad de caer en la imparcialidad.

No espere leer pomposidad, palabras grandilocuentes o adulaciones falsas tanto para los clásicos de antaño como para los bombazos del momento que ganan en oscares o en taquilla (para eso mejor lea las primeras entradas de este blog). Aquí puede ser importante comentar una cinta albanesa donde las cabras hablen en ucraniano, como alguno que otro blockbuster que tenga algo de talento o creatividad. No se trata de jugar de interesante o pretencioso, solo es un mero gusto que no se deja arrastrar por los tsunamis de publicidad. Lo que lea puede no ser de su agrado. Tampoco trata de ser el intelectualoide despedazando una película mediocre. Si aquí se hablara mal de alguna película será porque realmente lo amerite.

Éste no es blog de crítica de cine. Lo que se lea tal vez lo encuentre en otro de los miles de blogs que navegan en Internet. Es mera válvula de escape sobre ideas que a la mayoría de gente no le interesa saber.

18 de octubre de 2010

Un año.

Tal vez por una triste costumbre no suelo ser muy festivo en los aniversarios, aún tratándose del propio. Aún así, ese tipo de ocasiones sirven (además de fiesta) para dar una mirada atrás al incambiable tiempo pasado. Leyendo esas entradas primerizas a casi un año de escribirlas, me voy dando cuenta del tanteo de ciego por el que se iba caminando. Bueno, no quiere decir que ese ciego (yo) se jacte hoy de una gran lucidez. El caso de esos primeros posteos parecen imitar a otros entendidos en la materia, que se leen en los periódicos e Internet o se ve por televisión. No parecían ser letras propias, a lo que más o menos me iba dando cuenta.

En una de muchas tertulias etílicas, un amigo del pueblo me comentaba harto (luego de hacerle "un discurso" de los que suelo escribir aquí) que parecía un puta tele encendida. No porque no le entusiasmaban las películas, sino porque me pasaba citando nombres de gentes y cintas sin hablar del mensaje en sí del tema que andaba contando. No era nada propio ni creativo. La verdad iba pasando lo mismo aquí, por lo que mejor opté por ir evolucionado estas letras para que al menos sean más mías.

Si he tenido claro desde antes de empezar, del tipo de contenido de este blog. Me he topado muchos sitios donde se comenta sobre cine, de todo contenido y preferencias. Del mío la verdad no me desvela por postear un estreno, si se puede entonces bien. Pero eso ya es trabajo de los críticos de cine a sueldo, que tienen la dicha y desgracia de ver cuanta película se exhiba por primera vez. No es mi propósito hacer crítica, me luce más bien comentar o comparar. Un 99% de lo que se escribe aquí son de temas de mi preferencia, o que al menos me despiertan algún interés. No voy a jugar de gran intelectual por desvaratar una cinta que a simple vista ya se sabe que es mala, usando de manera pedante un lenguaje quijotesco que el mismo Jacques Sagot se jactaría en hablar.

Hay películas que siempre dan para pensar o comentar. No aguantaba tener esos pensamientos guardados en la cabeza, así sugió este blog. Sin embargo, a un mediano-largo plazo no quiero limitarme a comentarlas. Pues hablar sobre arte no tiene tanto crédito como sí el hecho de crearlo.