13 de diciembre de 2009

Monsieur Verdoux: El lado más nihilista de Chaplin

Al nombre de Charles Chaplin lo asociamos inmediatamente al hombrecillo de traje entero andrajoso, con bombín y meneando un bastón. Ese era Charlot el Vagabundo (A Tramp como se le conoce en inglés), uno de los personajes más iconográficos de las historia del cine. Lo recordamos memorables comedias mudas como The Kid (1921), The Gold Rush (1924), The Circus (1928), City Lights (1931) y la emblemática Modern Times (1936) que sería la última aparición de Charlot en pantalla grande.

Con The Great Dictator (1940), Chaplin incursionaría por primera vez a las películas sonoras. El mensaje humanista de la misma, en clara parodia al régimen Nazi, causaría la ira de los sectores más conservadores de EE.UU (igual reacción pasó con Tiempos Modernos) en especial al infame jefe del FBI Edgar Hoover y al Comité de Actividades Antiamericanas; que llevaría a persecuciones y acoso hasta terminar en el posterior exilio de Chaplin en 1952.

Pero antes de su deportación de los EE.UU, Chaplin hizo un par de películas luego de El Gran Dictador. Una de ellas es Monsieur Verdoux (1947), una comedia negra con temas morales y de crítica social. Aquí Chaplin encarna a Henry Verdoux, un empleado bancario despedido por una depresión económica; que sintiéndose traicionado por la sociedad busca mantener a su familia casándose con solteronas adineradas; para asesinarlas y quedarse con su dinero. Siempre con una actitud cínica de la vida. Así es la trama inicial de la película, que se desenvuelve en muchas situaciones paradójicas.
Monsieur Verdoux con su argumento, causó controversia en su estreno por su visión crítica de la sociedad; como las dos anteriores películas de Chaplin. El personaje de Landrú (Henry Verdoux) es un hábil manipulador, capaz de llevar doble vida donde es igual de sádico como compasivo con cualquiera que se encuentre. No cambia fácilmente su filosofía pesimista de la gente y el mundo que desconfía, dejando su amor únicamente para los suyos.

Chaplin con su película plantean una crítica fuerte a lo llamado moralmente correcto, igual con la problemática social y económica de la época. Su personaje es ambiguo, lo que lo hace difícil encasillarlo como un típico héroe o villano de drama. Éste es un punto alto de la película, pues se sale del convencionalismo típico de los personajes buenos y malos. La prouesta fue valiente para una época donde el McCarthismo estaba en auge.
Si algo admiro de Chaplin es de tratar temas muy actuales como el abuso de poder, el autoritarismo, la pobreza o la opresión laboral con visión humana sin partidismos; que para su tiempo era una osadía si no quería ser catalogado de comunista. De esa época están dentro de esa tendencia algunas películas de Frank Capra como Mr. Smith Goes Washington (1939) y The Grapes of Wrath (1940) dirigida por John Ford. Monsieur Verdoux es muestra de lo que Chaplin quería llegar, más allá de su tradicional humor, a historias más complejas y profundas. Acá entra también su siguiente película: Limelight (1952), pero será en otra entrada.

FICHA ARTÍSTICA

Nombre: Monsieur Verdoux
Año: 1947
Director: Charles Chaplin
Guión: Charles Chaplin. Basada en una idea de Orson Welles
Actores: Charles Chaplin, Mady Correll y Marilyn Nash.
Música: Charles Chaplin
País: EE.UU
Idioma: Inglés y Francés
Duración: 124 minutos

1 de diciembre de 2009

Los 10 Magníficos: Los Hermanos Coen

Para estas entradas me hubiera gustado ilustrarlas con unos excelentes documentales, que el Canal TCM subió a Youtube en su perfil hace tiempo. Lamentablemente, hace pocos días me disponía de acceder a uno de esos videos; pero para mi desgracia (y de seguro para muchos otros) muchos de esos videos ya no eran accesibles para países como el mío, por copyrights y esos enredos. Muchas gracias Mr. Turner, ojalá exista a futuro un cineasta que surja de ese tercer mundo (que menosprecia tanto en CNN) con el poder suficiente de negarle la transmisión de una futura película; a su canal de cable o cualquier otro medio de su control. Aún por altas regalías y derechos que quiera pagar.

Bueno... Dejo atrás mi berrinche para escribir sobre este par de hermanos, oriundos de Minnesota en los Estados Unidos. Su primera película fue Blood Simple, de 1985. Financiada por sus padres y amigos, obtuvo una ganancia equivalente a 10 del presupuesto de realización; por lo que para familiares y amigos los Coen resultaban bastante rentables, además de ingeniosos. Esta película comenzaría a marcar el estilo propio para sus siguientes trabajos.

Dentro de lo que pude ver en la filmografía de los Coen, sus películas son marcadas básicamente por dos tendencias visibles: una, en historias de crímenes con arraigada al cine negro sin caer en los clichés de antaño; buscando más bien adaptarse al presente innovando al género. Derivan en una espiral de violencia, que involucra a muchos personajes ajenos al eje del conflicto a un incierto final. Aquí podríamos citar:
La otra tendencia por la que derivan sus películas es en argumentos algo estrambóticos, que van cargados con un humor muy original más algunos chistes visuales; yendo a veces por el lado de la comedia negra. Acá están:
Parecer rígido clasificarlas así, aunque el caso es que cada película tiene en mayor o menor medida características entre ambas tendencias; además de personajes bastante singulares y carismáticos. Los Coen además de dirigir escriben sus películas; cargadas en sus diálogos de ingenio, lenguaje exagerado y mucha ironía. Son montajistas bajo el seudónimo de Roderick Jaynes, donde han tenido mucho que aportar por técnicas y encuadres en las tomas grabadas. De manera que sus películas no aburren al espectador, de igual forma que no pierden la atención y aceptación; incluso entre los más exigentes.



Exitosos tanto en llenar salas como en conseguir premios; pasaron airosos en festivales como Sundance, Cannes y la Academia de Hollywood. Steve Buscemi, Frances McDormand (esposa de Joel Coen), John Goodman, John Torturro o George Clooney son actores fetiches dentro de los trabajos de Ethan y Joel Coen. Comparto para finalizar un segmento del película Paris, Je t'aime (2006), filmado por los Coen titulado Tuileries; con Steve Buscemi actuando.