Sin salirme mucho del tema de las películas, voy a hacer reseña a algunas personalidades musicales envueltas en el cine. Yo-Yo Ma es un cellista de origen chino, nacido en Francia y de nacionalidad estadounidense. Conocido y de gran popularidad por formar parte de la música de las bandas sonoras, para destacados compositores como el estadounidende John Williams y el chino Tan Dun. Entre las películas donde suena el cello de Yo-Yo Ma destacan Seven Years in Tibet (1997), Crouching Tiger, Hidden Dragon (2000) y Memoirs of a Geisha (2005).
Además, Yo-Yo Ma se ha dedicado en su carrera a interpretar la música de compositores clásicos como J. S. Bach, Bethoven, Mozart, Haydn, Dvorak entre otros. También a músicos y a géneros más actuales como el tango del argentino Astor Piazzolla y en eventos públicos como la investidura presidencial de Barak Obama. En 2003 grabó un álbum con el legendario compositor italiano Ennio Morricone, el cual fue una recopilación de soundtracks interpretados por el cellista estadounidense. Comparto un backstage de las grabaciones entre los dos músicos, la cual hace deleite del cello de Yo-Yo Ma y las memorables partituras de Morricone.
A pesar de que la película oficialmente se estrenó el viernes pasado, ya desde el martes se había hecho en una proyección privada para la prensa. Casi una semana que esperarme (por motivos de horario y sobre todo geográficos) para ver esta película. Me abstuve entonces de leer críticas y comentarios, que como pude comprobar luego son bastante diferentes (1 y 2).
El título es el mismo de la novela del mismo nombre, escrita por el conocido escritor colombiano Gabriel García Márquez. Trata sobre el caso de una niña mordida por un perro rabioso, que es asumido por los líderes eclesiales como una posesión demoniaca. Es la Cartagena del siglo XVIII, aún colonial y obscurantista por el largo brazo de la Santa Inquisición. El cual cruza un océano para mantener a raya los pensamientos (y los sentimientos) independientes. Para esta misión el obispo de Cartagena (Jordi Dauder) encomienda a Cayetano Delaura (Pablo Derqui) para tratar el caso de la niña mordida Sierva María (Eliza Triana).
Suelo tener bastante paciencia para ver películas muy pausadas (Jim Jarmush, el mexicano Fernando Eimbcke, Andrei Tarkovsky, etc) como esta, por más cabeceos que me pueden dar. Contrastando a los avances de los blockbusters de medio año, como los que anunciaban ayer en la sala donde vi El Amor y otros demonios (2009). Por un lado la propuesta en la imagen es una virtud con la que se maravilla al comienzo, pero a medida que continúa de manera reiterada termina siendo un defecto. Pienso que abusó demasiado con el ritmo pausado, sumado a la gran cantidad de escenas de interiores irradiaban un aire de claustrofobia, donde se envuelven los personajes.
Por lo mismo, me hubiera gustado que mostraran más escenas de exteriores. Para oxigenar ese ritmo pausado, que no hubiera sido tan denso como el aire de los cuartos claroscuros iluminados por velas y lámparas de canfín; o rayos de luz colándose entre los barrotes de una celda. Eso, y tal vez más la alusión a la cultura afro caribeña; con sus tambores y coloridos bailes cantables hubieran condimentado más el metraje de la cinta.
Sin embargo, no debe servir de pretexto, pero Hilda Hidalgo no tuvo los 50 millones de dólares que Mike Newell tuvo para el rodaje de El Amor en los Tiempos del Cólera (2007). Cartagena ya no es tan rústica y colonial como en el siglo XVIII; y sobre todo, creo que se buscaba hacer un relato intimista. Acerca de las dudas y los sentimientos de un cura, que va dejando de lado su fe por su corazón. Para eso quizás, se buscó alejarse de toda estridencia y bullicio exterior para dar campo a la historia de amor que se quería contar.
Por ese lado me pongo a favor de la película, aún por la tenue participación de Eliza Triana ¡lástima! Por la relevancia de su personaje era la que tenía que cumplir y sobresalir del demás reparto. Eliza y su larga cabellera pelirroja solo cumplen (de manera sobrada) en hacer gala con lo visual, además de enamorar al joven cura y al espectador.
Suelo ser “algo” negativo para muchos temas, pero en lo que es el audiovisual nacional busco ser constructivo y apoyar a las propuestas creativas e inteligentes. Pero hacerlo es también ser honestos con nuestras opiniones, porque hacen un gran favor si se quiere que esta industria local prospere. Como se ha dicho en varios lados, a realizadora Hilda Hidalgo y equipo de trabajo tienen gran valor en arriesgarse con este proyecto. Crédito además, porque no creo que Gabriel García Márquez confíe en cualquier cineasta para adaptar al cine uno de sus libros (Hidalgo fue alumna de Gabo en un taller de cine en Cuba). Siempre habrán otros, que por envidias o porque se tomen aires de grandeza, busquen agrandar los defectos de esta cinta y se mofen de ellos. Solo creo, (citando un poco a Coelho) que aquellos que no se arriesgan solo ven fracasos ajenos.
El filme tuvo un costo aproximado de 2.2 millones de dólares, la mayoría de ese financiamiento proviene de inversionistas costarricenses y organizaciones que apoyan el desarrollo del cine a nivel latinoamericano.
La mayoría del largometraje se filmó en Cartagena, Colombia y tuvo una duración de 9 semanas y media.
La elección de Eliza como actriz principal fue de cierto modo instintiva. Se habían hecho castings en Cuba, Argentina, Brasil, Costa Rica, España y Colombia, pero Hilda no encontraba a la persona ideal. Hidalgo cuenta que una revisión de candidatas vio a una joven pasar y creyó que era la mujer perfecta para el personaje, era Eliza pero tenía 11 años en ese entonces, estaba “muy niña” en palabras de Hilda. Dos años después escuchó la voz de Triana y ya todo estaba decidido, ella tenía que ser la protagonista.
A las pruebas asistieron más de 800 candidatas.
Según Eliza Triana, los estilistas tardaron 17 horas colocando las extensiones de cabello, y 2 horas adicionales haciendo los rulos en su cabello.
El costarricense Fidel Gamboa fue el encargado de la composición musical de la película. Todas las animaciones las realizó una empresa costarricense.
FICHA ARTÍSTICA
Nombre: Del amor y otros demonios Año: 2009 Directora: Hilda Hidalgo Guión: Hilda Hidalgo Actores: Pablo Derqui, Eliza Triana, Jordi Dauder, Joaquín Climent, Margarita Rosa de Francisco y Damián Alcazar. Música: Fidel Gamboa Países: Costa Rica, Colombia y México. Idioma: Español. Duración: 95 minutos.