9 de mayo de 2011

El día en que Henry Fonda fue el malo

Alerta de Spoilers

Se oyen disparos afuera y un niño pelirrojo corre a la puerta de su casa, cargando una botella de whisky. Se detiene al golpe estridente de una guitarra eléctrica, que comienza a sonar junto a una armónica delirante. Padre y hermanos muertos por el tiroteo. Ve entre la maleza a cinco gigantescos hombres caminar hacia él, con ropas empolvadas y sombreros calcinados por el sol. A pocos pasos del niño la cámara se enfoca en la espalda del líder de los cinco hombres. Se mueve hasta mostrar un rostro con ojos azules, bronceado y sin piedad mirando con el mayor de los desprecios al asustado pelirrojo. No es Klaus Kinski, ese alemán loco y célebre por su villanía dentro y fuera de cámaras. El autor de la masacre no es otro que Henry Fonda.

Ya me he referido anteriormente a la participación de éste gran actor norteamericano, popular y recordado por el idealismo de sus personajes, el cual es abruptamente interrumpido por su actuación en “Erase una vez en el Oeste”. El cuarto western de Sergio Leone. Hoy quiero darme la libertad de detallar más este cambio tan drástico, que sorprendió desde el momento en que Frank enfundó su arma para disparar al indefenso chiquillo. Henry Fonda finalmente se había desmitificado, quizá pues ya no era época de idealismos que unieran a su país. Era en cambio momento de reflejar todo su nihilismo en la infame villanía que rodea a Frank, su personaje.

Eso no sería todo. Secuencias en flashback muestran al personaje de Fonda más joven, pero con un rostro tan lleno de maldad que llega a asustar. Recuerda a esa demente mirada que hace Anthony Perkins en la Psicosis de Hitchcock. Todas esas sensaciones tienen su climax en el memorable duelo face-to-face que tiene con Harmonica, un épico Charles Bronson haciéndole la contra en su rol de héroe ambiguo.

Por los suelos quedan los buenos sentimientos de otras apariciones como Las Uvas de la Ira, Incidente en Ox-bow, Doce Hombres en Pugna o Punto Límite; donde interpreta al presidente de los EE.UU. al borde de una guerra nuclear. Sensaciones encontradas despiertan su actuación como Frank, que perturba y fascina por mostrar algo tan opuesto a lo que representó fuera de cámaras. Es tal vez lo que aumenta su leyenda como actor, en arriesgarse a mostrar en Cinemascope un lado oscuro el cual haría que a muchos ya no le miraran igual.

7 de mayo de 2011

Apocalypto Now

No sé mucho de la Historia en su estudio minucioso y exhaustivo, el cual hizo que desertara de la carrera en mi infructuoso plan de entrar en la Escuela de Comunicación Colectiva en la UCR. Solo tengo la idea general en que una civilización o imperio llámese Romano, Inca, Británico, EE. UU. , U.R.S.S. o Republica Popular China tendrán muchos de años de prosperidad y crecimiento. Pero cuando la curva comience a bajar llegarán a tal grado de decadencia humana, que apenas serán sombras de las ruinas de algo que fue grande. Los mayas no llegaron a salvarse de esto, el látigo en forma de cruz del misionero español fue el golpe de gracia para algo fascinante que comenzaba a pudrirse desde adentro.