12 de octubre de 2013

Memories of Green

Reimpresión de fotografías antiguas digitalizadas. (Foto Marco Méndez) 
El músico griego Vangelis compuso en 1980 el álbum See You Later, el cual contiene una canción titulada Memories of Green. Es una melodía suave de piano, que infunde una marcada sensación de melancolía. Se incluyó en 1982 en la película Blade Runner, con el resto de música que Vangelis compuso para el filme. Entre las distopías de un futuro donde lo verde ya no crece y la biología del ser humano va en decadencia, está la obsesión de los replicantes (androides) hacia las fotografías. Recuerdos impresos en imágenes intentan ser vestigio de algo que se vivió en cuerpo y mente, aunque en realidad se tratan de meros implantes artificiales insertados de fábrica. 

Es una cuestión que he tenido muy presente últimamente. Junto con unos amigos de la rural comunidad donde vivo, hace casi un par de meses llevamos caminando un proyecto de rescate fotográfico. Es un plan a largo plazo que forma parte de una de las facetas del colectivo al que formamos parte. Durante varias semanas comenzamos a digitalizar fotografías antiguas de nuestra zona y recopilar la información por parte de sus dueños. Todo eso con miras a una muestra que organizamos el día 15 de setiembre en la escuela de la comunidad. Mostramos alrededor de 40 fotografías que abarcan los años de 1933 a 1994. El evento fue paralelo a los desfiles patrios, el cual resultó exitoso por toda la gente congregada. Personas de todas las edades que miraban fascinados a parientes y conocidos, como a esos lugares por los que deambularon de antaño. Cambiados a punta de excavadora y moto sierra. Hasta ese día nunca valoré la fotografía antigua como se debía, no sólo a nivel histórico sino a nivel humano. 

Hay que reconocer la fascinación que despierta la nostalgia por el pasado, aún entre los más jóvenes. Los cuales divagan en la existencia de las personas retratadas en las fotos de décadas atrás, como si se tuviera la noción de haber estado ahí también. No por nada muchos se pasan horas “pineando” fotografías antiguas en Pinterest, en donde se pueden encontrar verdaderos tesoros en imágenes. Igual en otras redes sociales como en Facebook, donde hay un perfil que comparte regularmente fotografías antiguas de Costa Rica y en Twitter sigo una cuenta parecida.  El formato va cambiando, pero la añoranza continúa siendo la misma. Aún en una década donde Kodak se ha declarado en banca rota y Polaroid ha dejado de fabricar película para sus cámaras.

Es una aplicación utilizada por un selecto grupo de gente la cual se dan aires de fotógrafos vanguardistas por sacar fotos con una exclusiva aplicación. Lo que les suele convertirlos automáticamente en la élite de la fotografía artística, gracias al Iphone 4 como nueva cámara polaroid. 
Marco Méndez, 9 de abril del 2012

Así me expresaba yo sobre Instagram en un fragmento publicado en mi otro blog, ya desaparecido. He manifestado muchas veces mi desprecio a la vertiente más pretenciosa del gafapastismo, sobre todo en fotografía. Sin embargo, ahora reconozco que aplicaciones como Instagram no tienen la culpa del torrente de fotos sacadas a comidas y gatos. Viendo el estilo retro de muchas de las fotografías que vamos recopilando del colectivo, se entiende el porqué de su popularidad. Recrear el recuerdo mediante tonos sepia y bordes redondeados nos acerca un poco al pasado analógico del cuál apenas queda noción. 

10 de septiembre de 2013

Historia de un blog

Primer banner del blog. Guiños a Blade Runner, Ingmar Bergman, Winona Ryder, Stanley Kubrick y La Jetée

Peter O´Toole, Persona, Blade Runner, Stalker, Eliza Triana y Clint Eastwood destacaron en el segundo banner.

El próximo 18 de octubre se cumplirán cuatro años en que redactara la primera entrada de éste blog.

Hoy la entrada no existe. En aquellos días tenía la infantil pretensión de escribir un blog de cine, como si no faltarán en la inmensidad del internet. Sediento de Cine fue el primero de varios bautizos que duró entre octubre del 2009 hasta abril del 2011, abarcando más de 100 entradas. No tenía una línea a seguir en cuanto a sobre qué película reseñar. Primero quería ser como esos críticos que uno ven en las noticias o leen en los periódicos. Para ello uno fue creando el espacio y también buscar blogs de otros cinéfilos para comentar lo que escribían. Con la silenciosa pero presente promesa de devolver la visita y el comentario de forma recíproca.

Con el tiempo me di cuenta que no me era fácil seguir el camino de la llamada crítica de cine. Veía en los críticos a sueldo la obligación de ver una película mala a simple vista. Sea un periódico o un programa de TV no se le hace muy atractivo que el crítico al que se le paga escriba sólo lo que le guste ver. En caso de los críticos ad honorem que abundan en la blogosfera pasa una situación en la cual suele darse con los asalariados. Hay un constante afán de ir al mismo ritmo que ellos (en ir a ver todos los estrenos por ejemplo), en la que hay un encarnizado pulso de ver quien destroza mejor una película. Como si una crítica negativa nos colocara por encima del mismo cineasta, con reseñas y opiniones cargadas de revanchismo más que una crítica fundamentada.

Ya lo he escrito por acá. Si para mí hay una película o un cineasta que no valga la pena hablar bien, lo mejor es ignorarlo. No hay peor castigo para un artista que el olvido mismo. Así más o menos lo recalcaba en entradas como ésta. Por un tiempo seguí escribiendo sobre películas de mi interés, al igual que leyendo y contestando comentarios. Hasta que por una tonta epifanía luego de ver Barton Fink de los hermanos Coen me dio por rebautizar el blog a Un idiota con una underwood. No duró mucho así. En cuestión de meses lo cambiaría a No es un blog de crítica de cine, en el cual buscaba marcar tendencia contraria de escribir sobre cintas como se leen en muchos blogs peliculeros. Por ahí ya se comenzaban a ver entradas de más índole particular que cinéfilo.

Captura de la máquina de escribir de Barton Fink, con la que se montó el banner.


Para realizar este banner bastó una foto del Hubble con los colores invertidos, más el texto.

El blog pasaba los dos años desde su creación. Para entonces a finales de 2011 comenzaba a formar parte de una institución de mi comunidad, la cual abarcó mucho de mi tiempo. No así de mis ingresos económicos, lamentablemente. La creación de entradas bajó drásticamente. Por ahí intenté darle contenido a otro blog en el cual iba a tener contenido más personal, pero lo naufragué como iba naufragando éste mismo. Al final lo borré y decidí fusionar a ambos blogs, cambiando el dominio sedientodecine.blogspot.com a mlmc2038.blogspot.com. Así que desde julio del 2012 hasta el mes pasado el sitio quedó de nuevo rebautizado como mlmc2038, mi nombre en varias redes sociales como quien se llama Neo fuera de la matrix.

Hace varias semanas abandoné el trabajo que hacía de lleno en la institución antes mencionada. Lo que me ha dado chance para otros proyectos dentro y fuera de la red. En ésta última me ha dado por desempolvar el blog para intentar darle un nuevo aire. Si bien esta red social ya no tiene la misma influencia de hace varios años (manda Facebook de momento) quiero mantenerla ahí en buen estado, pero discreta. Para dar algo interesante que leer a quienes todavía llegan por acá. Hace bastantes días he andado leyendo entradas desde el génesis mismo del blog, lo que me ha permitido borrar etiquetas que no veo útiles. Además algunas entradas que dan más vergüenza ajena que el inglés de Ana Botella, la alcaldesa de Madrid.


Así damos comienzo a un nuevo cambio de era bloguera. Nueva etapa bautizada con el nombre una canción de Soda Stereo. No se garantiza que sea el último rename del blog, aunque esperemos que dure bastante. Hasta que una purga masiva como la de Megaupload afecte los vastos servidores de Google.

Una foto panorámica del cerro Los Cuarteles sirvió para encabezar el título de blog.

Su servidor subiendo la montaña que se ve arriba. Último banner de la etapa mlmc2038.